Artículo

El pájaro brujo volvió a cantar en Cerro Azul

Publicado el

Durante décadas nadie vio un pájaro brujo en el volcán Cerro Azul, en Isabela, y algunos llegaron a darlo por extinto ahí. Una expedición de guardaparques y científicos encontró 19 ejemplares, entre ellos polluelos: una pequeña población sigue viva. Te contamos qué significa este hallazgo.

El pájaro brujo tiene un lugar asegurado en la imaginación de Galápagos: un ave pequeña, de plumaje rojo intenso, que parpadea entre la vegetación como una chispa. Pero en el volcán Cerro Azul, en la isla Isabela, la chispa llevaba décadas sin verse. Nadie tenía registros confirmados del ave ahí y algunos ya la daban por extinta en ese volcán.

Una expedición que buscaba tortugas

El reencuentro llegó desde donde nadie lo esperaba. En febrero de 2023, una expedición recorría de forma sistemática distintos sectores del volcán para monitorear poblaciones de tortugas gigantes. El equipo, formado por guardaparques de la Dirección del Parque Nacional Galápagos y técnicos de la Fundación Conservando Galápagos, con el apoyo de Galápagos Conservancy, obtuvo 19 registros de pájaros brujos: machos, hembras y tres polluelos.

La presencia de adultos y polluelos es la mejor noticia posible: no se trata de un ave perdida, sino de una pequeña población que se reproduce y persiste en Cerro Azul.

¿Dónde se había metido?

Durante décadas no hubo registros confirmados del pájaro brujo en el volcán. Incluso búsquedas ornitológicas dedicadas, como las de 2018 en la ladera sur, no detectaron la especie. Por eso los investigadores consideran que, en lugar de desaparecer por completo, el pájaro brujo pudo haber sobrevivido en hábitats muy localizados, fuera del alcance de las búsquedas.

El flanco norte, un refugio a su medida

Las observaciones se concentraron en el flanco norte de Cerro Azul, un sector más árido y con menos plantas invasoras que otras zonas del volcán. Esa condición podría favorecer al pájaro brujo, al limitar el avance de especies vegetales introducidas y, posiblemente, la incidencia de Philornis downsi, una mosca parásita que afecta a los polluelos de varias aves terrestres de Galápagos.

Una isla clave para su futuro

El pájaro brujo es endémico de Galápagos y sus poblaciones han sufrido fuertes declines: hoy se lo considera extinto en Floreana y Santa Fe, y en Santa Cruz sobrevive una población muy reducida. En Isabela, en cambio, la especie sigue presente en sus cinco volcanes, y ese hallazgo convierte a la isla en un territorio decisivo para su conservación.

El estudio, publicado en la revista Journal of Field Ornithology, llevó la firma de Jorge Carrión-Tacuri, Cristian Gil-Jaramillo y James P. Gibbs (Fundación Conservando Galápagos y Galápagos Conservancy), Christian Sevilla (Dirección del Parque Nacional Galápagos) y Birgit Fessl (Fundación Charles Darwin). Los autores señalan que sigue siendo necesario estudiar esta población para conocer con precisión su tamaño, información que ayuda a orientar las acciones de manejo y conservación que el Parque Nacional mantiene de forma permanente en Galápagos.

Sigue leyendo