Los huevos se incuban en el centro, las crías crecen en corrales en condiciones semejantes a las naturales durante sus primeros años, los más vulnerables, y las jóvenes tortugas regresan después a los volcanes de los que proceden. En los corrales pueden verse tortugas de todas las edades, desde crías hasta adultos reproductores. Se llega a pie por un sendero interpretativo que sale de Puerto Villamil y atraviesa humedales, lagunas y bosque seco, donde pueden aparecer flamencos, aves acuáticas e iguanas marinas, siempre como posibilidad.
Un centro para las tortugas gigantes del sur de Isabela
El Centro de Reproducción y Crianza Arnaldo Tupiza Chamaidán se encuentra en las afueras de Puerto Villamil, en la isla Isabela. Allí la autoridad del Parque Nacional Galápagos reproduce y cría en cautiverio a las tortugas gigantes de los volcanes del sur de la isla, para que regresen después a su hábitat natural. Es uno de los centros de crianza que el parque mantiene en el archipiélago, y el lugar de Isabela donde puede conocerse de cerca ese trabajo.
Por qué existe el centro
El centro se creó en respuesta a un gran incendio en el sur de Isabela que amenazaba el hábitat de las tortugas, y para ayudar a reconstruir con mayor rapidez sus poblaciones. Las tortugas del sur de la isla habían sufrido además la caza, la competencia por alimento de las cabras introducidas, el pisoteo de nidos por burros asilvestrados y las erupciones volcánicas.
La crianza en cautiverio es una herramienta de manejo que el parque aplica en Galápagos desde hace décadas: proteger a las tortugas durante sus primeros años, cuando son más vulnerables, y devolverlas después al lugar del que proceden.
Dos especies de dos volcanes
En el centro se crían las dos especies de tortuga gigante del sur de Isabela. La tortuga gigante de Sierra Negra, Chelonoidis guntheri, procede de poblaciones de ese volcán como Cazuela, Roca Unión y Cerro Paloma. La tortuga gigante de Cerro Azul, Chelonoidis vicina, es endémica de Galápagos y vive en el volcán Cerro Azul. El centro cría también tortugas de la población de Cinco Cerros, en las faldas del Cerro Azul.
Cada volcán de Isabela tiene su propia tortuga gigante, y los corrales del centro separan los grupos según su procedencia. Mantener esa separación permite que cada tortuga regrese a la población y al volcán a los que pertenece.
Información esencial
- Identidad
- Centro de Reproducción y Crianza Arnaldo Tupiza Chamaidán, en la isla Isabela
- Ubicación
- En las afueras de Puerto Villamil
- Gestión
- Parque Nacional Galápagos
- Propósito
- Reproducir y criar en cautiverio tortugas gigantes del sur de Isabela para devolverlas a su hábitat
- Origen
- Creado en respuesta a un gran incendio en el sur de Isabela que amenazaba el hábitat de las tortugas
- Tortuga de Sierra Negra
- Chelonoidis guntheri, de poblaciones como Cazuela, Roca Unión y Cerro Paloma
- Tortuga de Cerro Azul
- Chelonoidis vicina, endémica de Galápagos, del volcán Cerro Azul
- Ciclo de crianza
- Incubación de huevos, crianza en corrales, controles de salud y regreso a los volcanes de origen
- Qué se ve
- Tortugas de todas las edades, desde crías hasta adultos reproductores
- Acceso
- A pie, por un sendero interpretativo desde Puerto Villamil que termina en el centro
- Paisaje del sendero
- Humedales, lagunas, manglares y bosque seco
- Fauna posible
- Flamencos, aves playeras y acuáticas e iguanas marinas a lo largo del sendero
- Conducta
- Permanecer en el sendero, no alimentar ni molestar a las tortugas y no introducir las manos en los corrales
Del huevo al volcán
El ciclo comienza con los huevos, que se incuban en el centro en incubadoras. Tras la eclosión, las crías pasan sus primeros años en corrales que reproducen condiciones semejantes a las de la vida silvestre, con pozas de agua, rampas y zonas de alimentación. Durante ese tiempo, los guardaparques registran periódicamente las medidas de cada tortuga y las marcan para identificarlas.
Cuando las jóvenes tortugas alcanzan el tamaño adecuado, pasan por una cuarentena y una evaluación veterinaria, reciben un chip de identificación y son trasladadas a su volcán de origen, a veces por mar y a pie por terreno agreste. Una vez liberadas, permanecen allí el resto de su vida, y su adaptación se sigue en los monitoreos posteriores.
Jardineras del ecosistema
De regreso en los volcanes, las tortugas gigantes cumplen un papel esencial en el ecosistema. Al desplazarse y alimentarse modelan el paisaje y dispersan semillas de las plantas que comen. Por eso se las llama arquitectas o ingenieras del ecosistema, y su regreso ayuda a mantener la dinámica natural de las comunidades vegetales.
Qué se ve durante la visita
La visita permite observar tortugas de todas las edades, desde crías recién nacidas hasta los adultos de los grupos reproductores, y conocer el proceso de reproducción y crianza en cautiverio. Los corrales de las distintas procedencias permiten comparar tortugas de volcanes diferentes, cuyos caparazones no tienen la misma forma. El centro cuenta además con un área de educación ambiental en la que el parque recibe a estudiantes y grupos de la comunidad de Isabela.
El sendero desde Puerto Villamil
Al centro se llega a pie por un sendero interpretativo que sale de Puerto Villamil y termina en el propio centro. El camino incluye una pasarela de madera y atraviesa los humedales y lagunas salobres cercanos al pueblo, con manglares, y luego un tramo de bosque seco con cactus y arbustos nativos. Es un recorrido que, por sí mismo, muestra varios paisajes del sur de Isabela.
Plantas nativas en el centro y en el camino
A lo largo del sendero crecen el mangle negro y el mangle blanco en las zonas húmedas, y en el bosque seco especies como el palo santo, el muyuyo, el faique y la rodilla de caballo. En el propio centro, los guardaparques y estudiantes de Isabela sembraron rodilla de caballo, Clerodendrum molle, como cerca viva alrededor del área de educación ambiental.
Fauna posible en el sendero
En las lagunas del camino pueden verse flamencos alimentándose, junto con aves playeras y acuáticas, y en las zonas de roca cercanas a la costa, iguanas marinas. Ninguna de esas presencias está asegurada: son posibilidades del sendero, no una oferta que el recorrido cumpla en cada visita.
Una visita dentro del área protegida
El centro y el sendero que lleva hasta él forman parte del trabajo del área protegida de Galápagos. Permanecer en el sendero, no alimentar ni molestar a las tortugas, no introducir las manos en los corrales, respetar las indicaciones del lugar y no dejar residuos es la conducta esperada, para que el cuidado de las tortugas continúe sin interferencias.
Preguntas frecuentes
- Un centro del Parque Nacional Galápagos en las afueras de Puerto Villamil, en la isla Isabela, donde se reproducen y crían en cautiverio las tortugas gigantes del sur de la isla.
- La tortuga gigante de Sierra Negra, Chelonoidis guntheri, y la tortuga gigante de Cerro Azul, Chelonoidis vicina, las dos especies del sur de Isabela.
- En respuesta a un gran incendio en el sur de Isabela que amenazaba el hábitat de las tortugas, y para ayudar a reconstruir sus poblaciones.
- Los huevos se incuban en el centro, las crías crecen en corrales durante sus primeros años y, tras una cuarentena y una evaluación veterinaria, regresan a su volcán de origen.
- Tortugas de todas las edades, desde crías hasta adultos reproductores, en corrales separados según su procedencia.
- Al desplazarse y alimentarse modelan el paisaje y dispersan semillas, por lo que se las considera ingenieras del ecosistema.
- A pie, por un sendero interpretativo que sale de Puerto Villamil, atraviesa humedales, lagunas y bosque seco, y termina en el centro.
- Permanecer en el sendero, no alimentar ni molestar a las tortugas, no introducir las manos en los corrales y no dejar residuos.
