Una entrada de agua de fondo arenoso la recorre de lado a lado, y con la marea alta la punta queda separada del resto de la isla. Se llega caminando por un sendero costero, entre arena y roca, que sale del pueblo y se asoma a la bahía. Su nombre viene de los lobos marinos de Galápagos, que descansan en la arena y nadan en la bahía. En la orilla rocosa pueden verse iguanas marinas, y en el agua, tortugas prietas, rayas y peces, siempre como posibilidad. Es también un rincón al que los habitantes de Floreana acuden para pasar el día junto al mar.
Un paseo desde el pueblo hasta el mar de los lobos
El camino a La Lobería empieza en Puerto Velasco Ibarra. Desde el pueblo, un sendero costero se dirige hacia el sur entre la vegetación seca de las tierras bajas de Floreana, a ratos sobre arena y a ratos sobre roca volcánica. Mientras se avanza, la bahía se abre a un lado del camino y el sonido del mar acompaña cada paso, hasta que la costa se vuelve una punta de roca oscura y arena blanca.
Una punta de roca, arena y marea
La punta combina tres paisajes en muy poco espacio: la roca volcánica negra que forma la orilla, las pequeñas playas de arena blanca que se abren entre ella y la vegetación árida que cubre su extremo. Una entrada de agua de fondo arenoso la cruza, y cuando sube la marea el mar la ocupa y la punta queda separada del resto de la isla.
Hacia el otro lado se extiende la bahía, con sus fondos rocosos y arenosos, que se contempla desde lo alto de las rocas y desde distintos puntos del sendero.
Información esencial
- Identidad
- La Lobería, sitio de visita de la isla Floreana
- Ubicación
- Al sur de Puerto Velasco Ibarra
- Paisaje
- Punta de roca volcánica con playas de arena blanca y vegetación árida en su extremo
- Marea
- Con la marea alta, una entrada de agua de fondo arenoso separa la punta del resto de la isla
- Acceso
- A pie, por un sendero costero de arena y roca que sale de Puerto Velasco Ibarra
- Lobo marino
- Lobo marino de Galápagos (Zalophus wollebaeki), en la playa y en la bahía
- Iguana marina
- Iguana marina (Amblyrhynchus cristatus), endémica de Galápagos, a lo largo de la orilla
- Tortuga prieta
- Tortuga prieta (Chelonia mydas agassizii), la tortuga verde de Galápagos, en la bahía rocosa
- Otras especies
- Rayas, peces, lagartijas de lava, pinzones, cucuves, pelícanos, fragatas y aves playeras
- Actividades
- Caminata, observación de fauna, fotografía, y snorkel o kayak cuando el mar lo permite
- Comunidad
- Lugar de esparcimiento para los habitantes de Floreana
- Conducta
- Mantener distancia con los lobos marinos, en especial con los machos, y no molestar a los animales
El lugar de los lobos marinos
El nombre del sitio lo dicen los lobos marinos de Galápagos, Zalophus wollebaeki. Pueden verse descansando sobre la arena blanca, tendidos en las rocas o nadando en el agua de la bahía. Sus voces son parte del paisaje sonoro del lugar, y pueden escucharse antes de verlos.
Los machos adultos pueden defender su tramo de costa si alguien se acerca demasiado. Por eso conviene observar sin acercarse, darles espacio y dejar que sean ellos quienes marquen la distancia.
Iguanas sobre la lava, tortugas en la bahía
A lo largo de la orilla rocosa pueden aparecer iguanas marinas, Amblyrhynchus cristatus, endémicas de Galápagos. Su piel oscura se confunde con la lava, y muchas veces sólo se las descubre cuando se mueven.
Desde lo alto de las rocas, la mirada se va al agua de la bahía, donde pueden asomarse tortugas prietas, Chelonia mydas agassizii, la tortuga verde de Galápagos, nadando entre los fondos rocosos. Rayas y peces completan la vida que puede verse desde la orilla.
Vida en el sendero
El camino también tiene sus habitantes. Entre las piedras y la vegetación seca pueden verse lagartijas de lava, pinzones y cucuves, y sobre la costa, pelícanos, fragatas y aves playeras que recorren la orilla. Ninguna de estas presencias está asegurada: la fauna cambia de un día a otro, y cada visita muestra una combinación distinta.
Snorkel y kayak cuando el mar lo permite
Cuando las condiciones del mar son favorables, la bahía ofrece la posibilidad de hacer snorkel y de recorrerla en kayak, dentro de lo que permiten las normas del área protegida. Bajo el agua pueden aparecer tortugas prietas, lobos marinos, rayas y peces de la costa. La marea, el oleaje y la visibilidad cambian, y son las condiciones de cada momento las que deciden si conviene entrar al agua.
Un rincón de la comunidad de Floreana
La Lobería no es sólo un sitio para visitantes. Los habitantes de Floreana la usan como lugar de esparcimiento, para caminar, mirar el mar y pasar el día junto a la costa. Visitarla es compartir por un rato un espacio que forma parte de la vida cotidiana de la comunidad de Floreana.
Una visita dentro del área protegida
La Lobería forma parte del área protegida de Galápagos. Permanecer en el sendero, mantener distancia con los lobos marinos, en especial con los machos, no tocar ni molestar a los animales y no dejar residuos es la conducta esperada, para que la vida del lugar continúe sin interferencias.
Preguntas frecuentes
- Un sitio de visita costero de la isla Floreana, al sur de Puerto Velasco Ibarra: una punta de roca volcánica con playas de arena blanca y vegetación árida, frecuentada por lobos marinos.
- A pie, por un sendero costero de arena y roca que sale de Puerto Velasco Ibarra hacia el sur y se asoma a la bahía.
- Por los lobos marinos de Galápagos que descansan en su arena y sus rocas y nadan en la bahía.
- Una entrada de agua de fondo arenoso cruza la punta, y con la marea alta el mar la separa del resto de la isla.
- Lobos marinos, iguanas marinas, tortugas prietas, rayas y peces, además de lagartijas de lava, pinzones, cucuves, pelícanos, fragatas y aves playeras, siempre como posibilidad.
- Caminar, observar fauna y fotografiar, y hacer snorkel o kayak cuando las condiciones del mar lo permiten.
- Observar sin acercarse, darles espacio, en especial a los machos, y no tocarlos ni molestarlos.
